viernes, 7 de diciembre de 2012

Epístola á Arturo Reyes




  Eco de tus tristezas y dolores, 
Llega tu carta á mí, noble poeta, 
Como una luz de pálidos fulgores. 

  Y al mirar entre sombras tu paleta, 
El mismo afán, igual angustia siento 
Que al ver nublarse el sol en el planeta. 

  Quien miró de tu altivo pensamiento 
Surgir brillante el esplendor del dia, 
Y la música dulce de tu acento, 

  Se aviene mal con la razón sombría 
Que dejó sus amargos en tu escrito, 
Y el pesimismo insano en tu poesía. 

  La duda, ilustre vate, es un delito 
Que, entre nieblas y sombras, nos condena 
A un antro de dolores infinito; 

  Es atarse por siempre á una cadena, 
Y no debe quejarse del tirano 
Aquel que libremente se encadena. 

  No sondo yo la dicha; soy tu hermano, 
Y por ser como tú , también yo llevo 
De mis dolores el roedor gusano. 

  Yo, que siento tu queja, no la apruebo, 
Si es que no abre fecunda ante tu vista 
Nuevos caminos y horizonte nuevo. 

  ¿Y para qué, si no, Dios te hizo artista. 
¡Hay que elevar los ojos á la altura! 
— Y perdona este arranque moralista, 

  Pues sabes, como yo, que la ventura 
Es en la tierra pasajero instante, 
Y herencia de los hombres la amargura.

  No el desaliento en ti mires triunfante, 
No dejes que en tu espíritu sereno 
Con sus sombras la duda se levante. 

  ¡Purifica el dolor! No siempre el bueno 
Encontró la justicia apetecida, 
En este mundo de miserias lleno, 

  Ni el malvado la pena merecida. 
¿Que es triste? Ya lo sé; pero es preciso 
Conformarnos con ello. ¡Así es la vida!

  Y ya que el cielo concederte quiso 
De los genios la dicha, cuando apenas 
Del Arte logras ver el paraíso, 

  Con sus creaciones, de belleza llenas, 
Mirarás disiparse tus dolores, 
Borrar tus dudas y calmar tus penas. 

  Él es perenne manantial de amores, 
Él, regalando el dulce sentimiento, 
Sobre tu frente dejará sus flores. 

  ¿No te importe la lucha ni el tormento; 
Que toda redención lleva á la cumbre 
De un Gólgota glorioso, aunque sangriento! 

  Resiste de tu mal la pesadumbre, 
Que otros sufren cual tú, sin que en la vida 
El sol de esa esperanza les alumbre. 

  No detengas tu paso en la subida, 
Y salva los tropiezos á tu planta, 
En la escabrosa senda no rendida. 

  ¿No te hizo Dios cantor? Pues canta, canta, 
Y en tu estrofa inspirada y peregrina 
Al cielo siempre el corazón levanta. 

  Abre el libro de página divina 
Que el idilio del Génesis empieza 
Y el canto apocalíptico termina. 

  La fuente allí hallarás de la belleza, 
Allí el remedio encontrarás fecundo 
Que da al alma consuelo y fortaleza. 

  ¡En ese santo libro, sin segundo, 
Oirás al verbo augusto de Isaías 
Con su lengua de fuego hablar al mundo, 

  Y cómo entre celestes armonías 
Llora el linaje humano sus pesares 
En trenos de dolor con Jeremías! 

  Los salmos de David, como cantares 
Que irradian ritmos del celeste coro 
Y brillan como eternos luminares. 

  De Job el triste resignado lloro. 
Inagotable fuente de tristeza 
Y de esperanzas perennal tesoro. 

  ¡La belleza es de Dios! ¡Y la belleza 
En Asia y Grecia y en Egipto y Roma, 
Es remedo no más de su grandeza!...

  ¡Mira la luz que por Oriente asoma; 
Ya el diluvio pasó; ya llega amante 
Con la rama de olivo la paloma! 

  Manda á tu lira que sonora cante 
La estrofa placentera con que calmas 
De tu pecho la duda palpitante; 

  Por la verdad y el bien bate las palmas; 
Resurja en ti la dicha y la alegría; 
Pon tu mirada en Dios y en Él confía, 
Que no es la tierra centro de las almas!


                    JOSÉ JURADO DE PARRA

2 comentarios:

Pepa dijo...

Me ha encantado esta poesía que no conocía y que me parece muy interesante. D. José Jurado de Parra fue buen amigo de Arturo que lo ayudó cuando acudió el malagueño a Madrid intentando que sus sueños se hicieran realidad y se encontraron allí por casualidad.

D. José, periodista influyente de la época le presentó a los más importantes escritores de la época: Núñez de Arce, Campoamor,...
Gracias por la poesía !!! y a todas por el gran trabajo que estáis realizando. Iré leyendo las últimas publicaciones cuando pueda pero os aseguro que lo leeré todo.

Todo este material es lo que yo necesitaba para poder comprender mejor las cosas.

De nuevo gracias y a vuestro profe, No veas la suerte que teneis con él. Aprovechadlo!!!

María José Fernández Hermoso dijo...

Muchas gracias Pepa. Me alegro que te guste y te resulte interesante los artículos.

Muchas gracias por comentarnos, seguiremos publicando.

Es un trabajo muy interesante el que estamos realizando, aunque algo laborioso y se agradece que haya personas que lo valoren. Gracias.

Es cierto que tenemos suerte con nuestro profesor, ¡es el mejor!

De nuevo ¡¡gracias!!

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