sábado, 8 de diciembre de 2012

Reseña de Cartucherita

Publicado en El Liberal el 1/6/1897, página 2.


Nunca es tarde para realizar un acto de justicia. Rezagados por falta de espacio en el periódico para tributar á tiempo el debido elogio al Sr. Arturo Reyes, autor de la novela Cartucherita, no hemos de vacilar, tan  pronto como nos lo permiten las circunstancias, en asociar nuestro aplauso al que el público y la prensa han otorgado tan justamente á la obra mencionada.

Cartucherita constituye un precioso cuadro de costumbres andaluzas, muy bien sentido y pintado de mano maestra, en el que son notables la corrección del dibujo y la viveza y propiedad del colorido.

El estilo es por todo extremo ameno y el lenguaje se distingue por la naturalidad con que brota del carácter mismo de los personajes que en la novela intervienen.

La acción, quizás harto sencilla, se desarrolla con extraordinario interés, y logra emocionar hondamente el ánimo del  lector, preocupado desde las primeras páginas del libro por los movimientos de la pasión insensata que avasalla el espíritu del protagonista.

No hemos de indicar ninguno de los defectos que á Cartucherita pudieran señalarse, y que desde luego quedan eclipsados por innumerables bellezas, que hablan muy alto en favor del Sr. Reyes como escritor de buen temple y como observador afortunado de los usos y de la manera de ser del pueblo donde vió la luz primera.

Hay en la novela á que nos referimos descripciones tan maravillosamente trazadas, como la de la casa escuela del barrio del Perchel y la que sirve de fondo á aquel ratito de broma en la Caleta; escenas tan hábilmente tomadas de la realidad, como la del merendero donde el Inglesito arranca á Cartucherita el secreto de sus amores, y personajes tan gráficamente definidos, como el del protagonista, el del maestro don Lorenzo de Medina y Portocarrero, el de la señá Teresa y el de Clotilde, la esposa del bondadoso y confiado profesor malagueño

El tipo de esta última, es un retrato de cuerpo entero, al que no falta el más mínimo detalle para que un pintor pudiera trasladarlo al lienzo con toda exactitud.

«La maestra estaba que embestía de hermosa — dice Arturo Reyes.— Habíase puesto un vestido de dibujo celeste sobre fondo blanco, sin almidonar, al objeto que la rigidez del planchado no quitara morbidez al contorno; un pañuelo de crespón azul de flecos larguísimos, anudado en la cintura, con los extremos sobre la enérgica cadera á modo de flexibles caídas y dejando ver el nítido nacimiento del seno, sobre el cual brillaban una cadena y un relicario de plata; los brazos, hasta la mitad desnudos, estaban ceñidos por ajorcas morunas, y su cabeza, aquel surtidor de ondas de oro purísimo, recogido la mitad en elegante coso griego, atravesado por una agujeta rematada en caprichosa libélula con alas de amatista, y la otra mitad cayendo sobre la nuca en artístico desbordamiento.»

Al presentar su obra al público no sabía Arturo Reyes cómo saldría de su empresa, ni si Cartucherita arrancaría un aplauso. Suponemos que á estas fechas no le cabrá la menor duda acerca del éxito lisonjero que en todas partes ha alcanzado su inspirada producción,

Al terminar estas líneas hay que repetir, con respecto á Cartucherita, lo que manifestó Juan Pimentel (a) Cucaña,  recién dado á la estampa el primer boceto andaluz de Arturo Reyes:

—Se lo digo á usted con todas las veras de mi corazón: eso que usted ha escrito está mu bien platicao, pero mu requetebién, y me apuesto á que es verdá lo que yo digo; los sacáis de mi cara contra un soplo y un quiebro y un par de peteneras.

Lo mismo puede afirmarse en lo tocante á la verdad que resplandece en todas las páginas de la nueva novela, cuya primera edición ha sido agotada en muy pocos días. 

En breve se pondrá á la venta la segunda, destinada á correr merecidamente tan prospera suerte como la primera, para regocijo del autor y encanto de las personas de buen gusto, aficionadas á la lectura de libros de mérito tan indiscutible como Cartucherita.



J.A.

2 comentarios:

Pepa dijo...

Me ha encantado esta reseña que con tanto cariño hizo el autor sobre Arturo y su obra "Cartucherita", la novela que lo encumbró a la fama, a pesar de que algunas críticas que habéis publicado no fueron buenas. Esos problemas tienen los creadores, pues ya dice el refrán que "hay gustos para todos". Felicidades por vuestro trabajo...

Susana Ledesma dijo...

La verdad es que había mucha variedad de opiniones, era un estilo que podía o bien gustar mucho, o no agradarte para nada.
Gracias por leernos ;)

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