viernes, 1 de febrero de 2013

De Andalucía, por D. Arturo Reyes



¿Qué es, para muchos, una colección de cuentos andaluces? Una serie de agudezas escritas con más ó menos gracia, á veces por individuos que no han vivido entre andaluces, y que creen que haciendo decir chistes a porrillo á sus personajes, está retratado con acierto el genio y la manera de ser de los naturales de la tierra de María Santísima.

En el nuevo libro, nuevo triunfo, de Arturo Reyes, se refleja la vida de los andaluces, en general, y, especialmente, de los malagueños, con la gracia, donosura y color local en el autor acostumbrados.

¿Cuál de los diez cuentos del volumen es mejor? Para que no haya lugar á dudas, diremos que todos ellos son igualmente modelo en su género.

«En el olivar del Tardío» es de una delicadeza exquisita.

«De Mar y Tierra», fotografía de la vida de los marineros malagueños. Hombres de tronío son los personajes, y no vacilan en exponer el terno de cordobán con que su madre les echó al mundo para salvar la vida en peligro del enemigo, para el que tenían «dos copas, dos botellas y dos puñalás en la ingle ó en el sitio y lugar que más fueren de su gusto».

En «A punta de capote» una amante esposa, á fuerza de halagos y de diplomacia, logra que su marido no se marche de juerga, como tenía pensado.

«Cascabeles», asunto sencillo y algo trágico, que resulta conmovedor, con la pintura de los hombres que en Andalucía hacen la vida de caballista, llena de riesgos y sobresaltos. El «Cascabeles» se echa al monte por haber malherido en un duelo al jefe de la Guardia civil del puesto, que se le había atravesado en su camino de amores. Pero es noble y no deja morir á su antagonista en el barranco donde cayó, avisando al pueblo, del que sale el médico para recoger al herido. 

Este, ya curado, tiene que perseguir al «Cascabeles», pero devolviendo nobleza por nobleza, no hace fuego sobre su generoso amigo.

¡Y qué decir de la mujer andaluza, admirable de verdad en «Joseito el Ecijano». Al aire los redondos brazos, cayéndola el abundantísimo pelo en desordenados bucles sobre la curva frente y desbordándoseles en negrísima crancha sobre la nuca... de tersas mejillas, en las cuales dos graciosísimos  hoyuelos oficiaban, según el tío «Bombita» afirmaba de «Jace-locos y matasanos, y poniendo en relieve al correr la suprema gallardía con que Dios la hubo de dotar...

Pero no es sólo la belleza física, la que el cuentista ensalza. En él cuenta «Los últimos los primeros». [sic] Las inquietudes de una santa mujer que en tormentosa noche espera á su padre y á su esposo. Al cabo se calman sus anhelos, viendo venir al padre por la trocha de los «Cipreses», y al esposo por la vereda de los «Rosales». Vacila un punto entre dos caminos y al fin se dirige presurosa á abrazar primero al esposo que al padre.

«De Andalucía» ratifica la justa fama que el ilustre escritor y poeta Arturo Reyes ha adquirido en ese género de obras de carácter regional en el que no hay quien en España le supere.

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